El tema de recoger la habitación siempre fue complicado en casa, desde muy pequeñitas, incluso a pesar de haber trabajado con el hábito.
En casa son bastante colaboradoras, aunque me queje y siempre pida más, creo que hacen bastante, especialmente la mayor. Con 13 años saca a la perra por la mañana antes de ir al insti, a regañadientes pero lo hace, alrededor de las 7,30 de la mañana. Cuando llega a casa del Instituto se hace la comida e incluso la preparar para quienes estemos en casa. Si le pido que limpie la cocina se pone música y la deja impecable, y cuando viene gente ella hace su bizcocho de yogur. También pasa la aspiradora y cada noche pone la mesa.Pero su habitación es una leonera.
Sofía es la primera que colabora cuando alguien pide algo, es quien se levanta de la mesa para ir a la cocina a buscar las servilletas, el agua o lo que se nos haya olvidado poner. Es la «saca polvo» oficial, le doy un trapito y ella lo pasa por todas las superficies… Pero no le pidas que recoja su dormitorio.
Así que he llegado a la conclusión de que las peleas de cada día no me servían de nada, ni a mi, ni a ellas, y vivimos más felices desde que sus dormitorios son un lugar caótico y desordenado. Las dejo que durante días lo tengan como quieren y cada tanto es día de recoger y ordenar. Ese es el día de las fotos para el blog, jiji!
¿Y vosotros, como lo gestionáis?



