Aun recuerdo que hace unos cuantos años, una amiga me habló de la copa menstrual y lo primero que pensé yo fue «¡que asco!». Aun me quedaba mucho camino por recorrer.
Un tiempo después vi que muchas de mis amigas la usaban y me hablaban maravillas de la copa, con lo cual se despertó mi curiosidad, y en un cumpleaños recibí de regalo una copa menstrual.
Al principio me costó colocarla y no lo hacía bien, me parecía engorrosa de poner y sacar y la dejé guardada. Hasta que un día, tuve un problema con un tampón y decidí no usar nunca más ni compresas ni tampones ¡no me quedaba alternativa! así que probé otra vez con mi copa y esta vez si que acerté.
Hace poco me tocaba cambiarla y elegí la Lily cup de Intimina, ultra suave, hecha con silicona de grado médico y un color muy bonito.
Ventajas de la copa:
- Nunca más tuve hongos (llevo 6 años libre de candidiasis)
- Higiene total y absoluta, en los tampones el hilo se mancha cuando están saturados, la copa no se «desborda» nunca.
- Mucha mayor capacidad para reglas abundantes, como para ir a la piscina el segundo día de regla.
- No irrita
- No da alergias
- Protección de hasta 12 horas
- Fabricada en silicona de grado médico, 100% biocompatible
- No absorbe la humedad, sin fibras o decolorantes
- Sin sequedad, sin irritación, protege el equilibrio íntimo
- Puedes llevarla durante toda la noche sin tener que preocuparte
- 29,95€, con larga vida útil
- Reutílizable y respetuosa con el medioambiente
Y os soy sincera, no le veo absolutamente ninguna pega.
Como usarla
Como sacarla
¿Conocías las copas menstruales?








