¿Quieres emprender para pasar más tiempo con tu bebé? Regístrate Gratis

Creer en los milagros

A menudo les decimos a nuestros hijos que con amor se cura todo, incluso les damos besitos en las heridas y tanto ellos como nosotros estamos firmemente convencidos de que se curará antes.

La historia de Jamie tiene de esos besos en dimensiones exageradas, el amor y tristeza de sus padres lo arrebató de brazos de la muerte y lo devolvió a la vida. Una historia que te hace volver a creer en los milagros, como cuando éramos niños.

A los seis meses de gestación, Kate Ogg Kate dio a luz a dos bebés: Emily y Jamie. Los médicos consiguieron estabilizar a la pequeña Emily, pero desgraciadamente no pudieron hacer más por el pequeño Jaime, de menos de un kilo de peso.

A pesar del dolor que sufrió en esos momentos, Kate cogió a su bebé y lo mantuvo junto a su pecho respondiendo a lo que le dictaba su instinto maternal. Junto con su marido, le acariciaron y sintieron su piel y su tacto, transmitiéndole así todo su amor. Además, le dedicaron cariñosas y sentidas palabras explicándole lo importante que era para sus padres su llegada al mundo y lo que sentían teniéndolo entre ellos. En medio de este momento de contacto y ternura, que surgió del fuerte instinto maternal de Kate, el corazón de Jamie volvió a latir, demostrando así lo importante del tacto y los sentidos. Este momento se convirtió en una pieza fundamental no solo para la vida de Jamie, sino para todos ellos.

  1. Que sensatez la de esos padres, que antepusieron el momento de muerte y de amor puro a tal dolor. Y luego la vida, el milagro. Emociona tanto amor.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Emprende para pasar más tiempo con tu bebé
Ahora que eres madre valoras más tu tiempo. Apúntate a la Formación Gratuita por email de Mompreneurs
Curso Emprender Mompreneurs sin texto (#5)