A veces cuando veis esas fotografías tan perfectas de los fotógrafos profesionales podéis llegar a pensar: claro! es que en casa no tengo alitas de ángel, disfraces de osos panda, gorritos monísimos, o es que mi bebé sólo se está quieto encima de la cama, y a veces ni eso pasa.
Es por eso que hoy quiero hablaros de las cosas fantásticas que seguro tenéis en casa y que harán que vuestras fotografías luzcan mejor. Siempre pensando en que para hacer este tipo de fotos te has de tomar un tiempo, estar relajada y con muchas ganas de fotografiar a tu bebé, y ya verás como la inspiración llega a través de cosas que ni siquiera habías pensado.
Todos tenemos en casa fundas nórdicas o sábanas con estampados que pueden dar mucho juego, los bebés combinan con casi cualquier cosa si los pones desnuditos, ellos estarán muy cómodos y vuestras sábanas de repente cobrarán otra dimensión. Si ponéis a vuestros bebés vestidos, estas fotografías no funcionarán tanto, ya que habrá una lucha de colores y estampados, pero desnudos seguro que la foto cobra más vida.
En Navidad o ocasiones especiales como sus cumpleaños, seguro que le regalan alguna cosa especialmente graciosa que a lo mejor por falta de tiempo o por practicidad nunca le hubiéramos comprado, aprovecha esos detalles!
Hojas secas, flores frescas, muñequitos utilizados de manera graciosa, tienes la casa llena de complementos para las fotos y ni siquiera te habías dado cuenta.
¿Y aquél gran muñeco en que tu bebé se pierde? esa pequeña pizarra que todavía no has utilizado para nada y que compraste por muy poco…
También me encanta jugar con otros detalles de las habitaciones, como cortinas, vinilos o espejos que pueden captar la atención del bebé y permitirte verlo todo de una manera diferente.
La creatividad mejora, como todo, con la práctica, poneros pequeños retos, seguro que tanto vosotros como vuestros hijos os divertiréis mucho! Si ponéis en práctica mis truquitos o si tenéis alguna duda, dejad vuestras experiencias en los comentarios, me encantará saber de vosotros!
La semana que viene: El enfoque y el sueño











