Mi experiencia con los intercomunicadores es bastante diferente con cada uno de mis hijos.
Con la mayor vivíamos en un piso muy pequeño y no teníamos prácticamente vida social porque estábamos recién llegados de Argentina, además la niña se despertaba de muy buen humor y sabíamos que estaba despierta porque cantaba y jugaba con sus juguetes musicales. En definitiva, no necesitábamos para nada un intercomunicador.
Con Sofía en cambio, nos mudamos a este piso que tiene unos cuantos metros más, y además colechábamos, ella dormía en nuestro dormitorio que está al final del pasillo, con lo cual cuando estábamos con amigos en el comedor y ella dormía, era necesario un elemento para saber si se despertaba. Además Sofía siempre tenía mal despertar: un «chillido» y yo salía corriendo.
Usábamos el Hi Contact de Chicco, que nunca nos falló, jamás tuvo una interferencia y me hizo grandes favores. Lo usamos durante años.
Esta vez yo quería uno más completo, porque además no encontraba una de las partes del Hi Contact (cosas que pasan cuando el hijo anterior lo tuviste hace 7 años). Nos decidimos por uno con cámara, el Baby Monitor Digital Top Video, también de Chicco.
Yo siempre pensé que este tipo de monitores eran exagerados, que para que necesitas ver a través de una cámara a tu bebé mientras duerme, me parecía un poco «stalker», jajaja!.
Pero resulta que Óliver es un bebé que además de dormir mucho, no llora. Cuando se despierta empieza a moverse y pasa un rato largo hasta que pone caras de que algo no va bien, y si nadie lo atiende podría empezar a quejarse, pero para llegar al llanto el pobrecito debería estar muy desatendido. Es un niño muy paciente y silencioso, con lo cual tener video para verlo es una tranquilidad.
Como trabajo en casa, muchas mañanas lo dejo en mi cama o en la cuna de colecho y me vengo a recoger la casa y luego sentarme a trabajar, y con el monitor puedo verlo dormir tranquilito e ir a buscarlo cuando abre los ojitos. Prefiero que me vea cuando despierta y no esperar a que llore o se queje, pobre angelito. Es como estar a su lado.
A veces también cenamos tarde, y Oli ya duerme, así que lo dejamos con el monitor y nos sentamos relajados en la mesa mientras vigilamos que duerma bien.
Otra opción que me parece súper curiosa es la de hablarle a través del aparatito. A veces, cuando ha pasado poco tiempo desde que se durmió y empieza a quejarse, le digo alguna cosita, se calma y se vuelve a dormir. Sinceramente jamás creí que funcionaría, ¡hasta me siento mala madre! pero es lo que tiene trabajar en casa, ser autónoma y no tener baja. Al menos puedo estar con él y él conmigo.
Especificaciones técnicas:
• Visión diurna y nocturna.
• Medición de temperatura ambiente.
• Conexión MP3.
• 6 nanas.
• Zoom digital.
• Cámara de fotos y grabación de vídeo.
• 2 vías de comunicación.
• Ambas unidades (niño-padres) pueden funcionar con pilas o con adaptadores de red.
• Banda de frecuencia de transmisión: 2400-2454 MHz. SIN INTERFERENCIAS.
• Alcance de aproximadamente 150 m. en campo abierto.
Unidad de los padres:
• Pantalla táctil de 3 pulgadas.
• Zoom digital para agrandar la imagen del bebé hasta dos veces y seleccionar la luminosidad de la imagen de la pantalla.
• Fijación de fecha y hora.
• 5 agendas que permiten gestionar los números internos de teléfono apuntando los números útiles.
• Activación por voz
• Capacidad de captura de fotos y vídeo.
Unidad del niño:
• Tecnología DIGITAL DECT
• 6 nanas memorizadas o su música favorita mediante la conexión a un reproductor MP3 (no incluido) utilizando el cable de audio (incluido).
• Muestra la temperatura ambiente de la habitación y tranquiliza al bebé gracias a la luz antioscuridad.
Es un artículo de puericultura que a veces no es necesario, pero si lo tienes ya no puedes vivir sin él.
Más info: http://www.chicco.es/







