El otro día, tras dejar a las niñas en el cole, decidimos que nos debíamos un buen desayuno en casa para el papi y para mi ¿ por qué no convertir un día cualquiera en uno especial? Al fin y al cabo cada día de nuestras vidas es importante.
Con la ayuda de La Vieja Fábrica Cremosa , que me envió un pack para probar las nuevas mermeladas cremosas, preparé un rico desayuno con tostadas, café y un ratito de intimidad para nosotros antes de sentarnos a trabajar.
Realmente no solemos comer mermeladas en casa, no porque no nos gusten, pero no tenemos la costumbre, y en 3 días La Vieja Fábrica cremosa, la nueva crema de mermelada DESAPARECIÓ, sin duda la descubrieron las nenas y arrasaron.
Sin trocitos, sin semillas, cremosas y con mucho sabor a frutas. Y lo mejor (o lo peor) es que ya se nos hizo hábito, y ahora no podemos tomar el café con leche sin tostadas con mermelada. Para mi es mucho mejor que las cremas de chocolate o avellana, que son pura grasa.
Creo que repetiré el asunto de los desayunos «de papis» más a menudo 😉