Hace unas semanas fui a Barruguet a conocer en persona la nueva colección de Stokke: Stokke Home.
Stokke siempre fue muy innovador en cuanto a soluciones para los niños, especialmente en mobiliario que dure años y se pueda aprovechar en todas las etapas, desde bebé hasta niño.
La novedad esta vez es una cuna que se convierte en cama, con cambiador adosable y lo mejor de todo, la posibilidad de poner la minicuna dentro de la cuna, aprovechando espacio y ofreciendo comodidad.
A su vez, el cambiador puede convertirse en escritorio para cuando comienzan a dibujar, escribir y hacer sus artes.
La curiosidad esta vez, es que la cuna tiene una estructura que simula una casita, que puede vestirse con diferentes textiles a elección, dándole un aspecto moderno, nórdico y divertido para los niños.
Toda la línea puede conseguirse en blanco o en gris oscuro.
¿No es una belleza?