Cuando tuvimos a nuestra hija mayor, casi 14 años atrás, veíamos estos «cacharros» en las tiendas de puericultura y no entendíamos para que la gente compraba tantas cosas para los bebés, nos parecían todas inútiles. Pero claro, vivíamos en un minipiso, con una sola hija, sin calefacción (un par de radiadores eléctricos) ni aire acondicionado.
Cuando nos mudamos nos dimos cuenta de que la calefacción resecaba muchísimo el ambiente, y que eso perjudicaba el sueño. Si bajábamos la calefacción pasábamos frío, y si la subíamos notábamos agobio. No nos dábamos cuenta de que se trataba de una cuestión de humedad ambiente.
Lo primero que hicimos fue poner recipientes con agua para radiadores, pero había que llenarlos cada día y era un incordio.
Lo siguiente fue averiguar y poner al fin un humidificador ¡era para eso!
Pero os seré sincera, era malísimo: mojaba el suelo, hacía ruido, era enorme y el sistema de llenado era tan complicado que si te descuidabas acababa el agua en el suelo.
Al final acabó en el trastero y después en la basura.
Hace poco descubrimos que Chicco tenía un humidificador pequeño y eficiente!
Características:
-Silencioso.
-Autonomía de 6 horas.
-Apagado automático cuando el nivel de agua es insuficiente.
-Sistema de llenado continuo.
-Tamaño ideal para la habitación: 12 x 12 x 12 cm.
-Bajo consumo: 15W.
Lo tenemos en la mesilla y lo usamos siempre, especialmente en invierno para evitar las dermatitis y respirar mejor.
Es pequeño, silencioso, fácil de llenar, y con un diseño muy bonito.
Mas Info en Chicco.