El cojín de lactancia, mucho más que un cojín

Cuando te quedas embarazada piensas en la cantidad de cosas que necesitarás para ese bebé. Te ilusionas pensando en su habitación, en la decoración, en esa ropita diminuta y en ese sinfín de objetos del deseo de toda futura mamá.

Sin embargo, a medida que crece la barriguita nos vamos dando cuenta de que nosotras también necesitaremos unas cuantas cosas. Por empezar la ropa premamá, que aunque estiremos los vaqueros con una goma y usemos las camisetas de nuestra pareja, llegará el inevitable momento de tener que ir a comprar unos vaqueros adaptados para nuestro estado. Después iremos a por el cinturón de seguridad para embarazadas,  cremas anti estrías, gel para piernas, pelota de ejercicios… y cuando aparece el dolor de espalda, de cintura y de todo lo demás, nos iluminamos y nos damos cuenta de que el famoso cojín de lactancia es nuestro mejor amigo.

Ahí entra un «invasor» a nuestra cama, el primero (después llegará el bebé), que nos ayuda a colocar la barriga, las piernas, menguar las molestias y por fin conciliar el sueño.

Después nace el bebé y además de usarlo, como su nombre dice, de cojín para dar el pecho, y no ponerse en posturas que después pasen factura, podemos usarlo como hamaquita para el bebé, poniéndolo en U y con una manta encima.

Cuando el bebé empieza a sentarse solito podemos evitar con el cojín, que se golpee la cabeza al caerse hacia los lados, rodeándolo en el lugar donde juega.

A partir de ahí, cualquier uso es lícito, incluso mis hijas ya mayores me roban el cojín cada tanto y lo usan para dormir, para leer, para jugar, y seguro que para algo más.

TUC TUC, tiene unos cojines de lactancia preciosos y súper cómodos, en dos versiones, la reducida, que por su forma ergonómica es ideal para dar el pecho y el biberón, y el otro, con forma de «gusano» que le digo, que lo puedes usar para todo.

El mío es de la colección PEOPLE, más actual y moderna, en blanco, negro con detalles en celeste y amarillo flúo. A mi me encanta, porque no es ni en colores pastel de bebé, ni liso… tiene «onda».

Además la colección tiene un amplio abanico de productos diferentes para bebés: sonajeros, edredones, muselinas, bolsos, mochilas, sacos de invierno, tronas… y mucho más.

 

 

 

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