
A veces compramos cosas que no necesitamos, y otras tantas veces nos damos cuenta de que hay ciertos productos que nos salvarían la vida y nadie nos lo regala!! Un impresncindible, para mi, es un cojín de lactancia. Puedes darle 3 usos y alargarle la vida al máximo: 1-embarazo 2-lactancia 3-desarrollo motriz del bebé.
En el embarazo para descansar el cuerpo cuando te recuestas, lo pones entre las piernas y bajo la barriga para aflojar los músculos del esfuerzo que implica llevar tanto peso en un mismo sitio. Yo no podía dormir sin este artilugio!
A la hora de dar pecho, para no cargar los hombros sosteniendo todo el peso del bebé, es fundamental un cojín. Puedes poner al niño en muchas posiciones, incluso después de una cesárea para amamantar en posición de «rugby».
No olvides que las malas posiciones son la principal causa de grietas!
Y más adelante como ayuda para que tu pequeño no se caiga cuando empieza a sentarse, o para practicar posiciones de gateo… lo estimula!
Los famosos cojines de lactancia Boppy son en este momento los mejores cojines de lactancia de todo el mercado, en forma de nido, desenfundables (se lavan a 30º en lavadora), y con gran variedad de materiales y de divertidos estampados en sus fundas.
¿Mi favorita? una que tiene dos caras: de un lado en velour y del otro en algodón estampado.
En la web de Boppy encontrarás más diseños y una completa información sobre este cojín de lactancia.